UN APARECIDO EN LA CASA ABANDONADA.

Cuento contado por el Sr. Jaime Garzón de Huambaló Centro

Adulto mayor.

UN APARECIDO EN LA CASA ABANDONADA.

Ilustración Robert Paredes

Hace mucho tiempo en Huambaló todos los campesinos se dedicaban a la agricultura, largas jornadas de trabajo desempeñaban en las tierras comunales del cerro Quitasol, todos los días desde las cinco de la mañana, luego de desayunar un buen chocolate caliente con mote, emprendían la caminata con azadón en mano y también llevaban una comida complementaria para servirse al medio día y así aprovechar el tiempo y no tener que regresar a casa para servirse los alimentos. Mientras caminaba por un camino polvoriento, con árboles y matorrales que estaban en toda la extensión, ya transcurrido una hora de caminata, al fin llego al terreno que tenían que trabajar, descargó la carga y el azadón que llevaba, en donde llevaba los alimentos puso a buen recaudo bajo un árbol que estaba en su territorio lo amarró bien, porque hay que tomar en cuenta que en la montaña existen lobos y aves que en un descuido pudieran llevarse la tonga y dejar sin el sustento alimenticio.

Enseguida luego de hacer esta actividad empezó su trabajo, entre cantos de gorriones y sonidos de los matorrales, producto de viento que corre en aquel lugar las horas transcurrían el trabajo avanzaba el en su curso ya se ponía en su cenit, el cansancio y el agotamiento se apoderaba del sr., entonces se dijo así mismo, es hora de tomar un descanso y proceder alimentarse para reponer energías con el alimento que estaba listo en el árbol,  se acercó al árbol que había dejado amarrado la funda en donde estaban la comida, lo desató, abrió la funda, a la sombra del mismo árbol se sentó y empezó a servirse. 

Luego del momento del momento de comida y alimentación, se puso a mirar el cielo azul en ese momento y veía pasar las nubes, en ese momento se imaginaba un viaje por el espacio visitando los planetas y encontrando muchas estrellas, 

Al pasar ya una media hora de reposo, se levantó cogió la funda con la vajilla vacía y la puso nuevamente amarrado al árbol. Se acercó a la azadón, lo tomo y nuevamente se plantío la tarea de trabajar  el terreno, transcurrían las horas de la tarde, el trabajo avanzaba, en eso el clima iba cambiando, luego de tener un hermoso sol el cielo azul, empezó a nublarse el día se ponía gris el viento soplaba más fuerte; se decía a sí mismo la tempestad llegó, pero él estaba tranquilo y sereno con la satisfacción del trabajo realizado, como es de costumbre a eso de las cinco de la tarde, cogió la funda que del árbol, puso el azadón al hombro y emprendió el camino de regreso a casa. 

Bajando desde el cerro en el camino se encontró con un amigo que también regresaba de la jornada de trabajo. Los amigos caminaban conversando sobre las cosas que pasaban en la población, en eso el amigo le comenta que han ocurrido algunos acontecimientos sobrenaturales.

Y decían de las cosas malas que aparecían y la población está asustada, más sin embargo hay que estar alerta porque esas cosas existen, se acercaba ya el amigo al lugar de destino y mientras eso sucedía le aconsejaba al amigo que siga el camino hacia la casa ya que el día se acababa y la noche empezaba, así. lo haré dijo el amigo,

Hay cierto si ves algo raro en el camino no te detengas y sigue caminando lo decía.

Así lo haré dijo el amigo…. 

Caminaba y la noche cayó antes del destino propuesto. En ese momento su mente empezó a recordar todo lo que en el pueblo contaban acerca de las cosas malas que aparecían, no podía dejar de imaginar los diferentes personajes que según la gente aparecía, al mismo tiempo se decía así mismo; eso no existe, eso no es real, eso solo es imaginación de la gente, yo no creo en eso cucos.

Al instante que terminaba de pensar en eso pensamientos, miro al frente y justo tenía que pasar por una casa abandonada, en donde justamente los pobladores dejan haber visto estos personajes del imaginario popular, se detuvo su mirada quedó fijamente a aquella casa y nuevamente su mente empezó a imaginar aquellos personajes, no pudo contener los nervios un frio empezó a rodear su cuerpo, inmóvil se quedó por unos momentos y al ser el único camino que tenía que pasar para llegar a su casa, tenía que continuar caminando, daba un paso seguido de otro, no podía contener los nervios y su mismo nervios lo obligaban a mirar la casa, una casa que sus ventanales están abiertos las puertas, el sonido que emanaba del rose de las maderas con que estaba construida lo asustaba más, sonaba y sonaba, todo era tétrico al pasar por el lugar, en eso noto que en el patio de aquella casa la maleza movía sin control al mismo tiempo una olla de barro cayó no sé de dónde y al Contacto con el suelo quedó hecho mil pedazo, alrededor de la construcción se nublo.

Fue entonces que de una de las habitaciones donde más emanaba el ruido salió un grito, el cual llamó la atención del aparecido a pesar que estaba con miedo al mismo tiempo una fuerte energía lo inquietaba acercarse a la ventana y a mirar quien era el que gritaba, él pensaba también que alguien necesitaba de su ayuda.

Lentamente se acercó aquella ventana abierta y al mirar hacia dentro temblando de miedo se percató que en el fondo había un ser extraño su vestimenta era de colores lucia que brillaba a pesar de la oscuridad, un sobrero negro grande, y muy divertidamente jugaba en la habitación.

Este ser en un momento se detuvo y lentamente empezó acercarse hacia la venta 

Mientras el pobre hombre quedaba inmóvil mirando por la ventana, era como que el misterioso ser se dio cuenta que alguien lo miraba,

Al regresar hacia la ventana el pobre hombre se dio cuenta que ese ser tenía un: rostro alargado, dientes grandes ojos que predominaban el color rojo y en una de sus manos largas y uñas largas en las mismas que tenía unas bolas que brillaban como con luz propia.

 Miró fijamente hacia la ventana, el individuo no podía despegarse de ahí era como que un magnetismo lo obligaba a no moverse,

Este ser le pidió que se quedara a jugar con él en la casa abandonaba, 

Sin embargo, en un momento menos pensado pudo reaccionar y salir despavorido de esa casa, corrió como loco de un lado, el asunto era salir de ese lugar, corrió sin regresar a ver y sin darse cuenta en poco tiempo llegó a su casa, al llegar noto que sus hijos y esposa estaban en el patio, se acercó y les contó todo lo que había pasado de regreso a casa. Les hablo del ser extraño con sombrero grande y vestimenta de colores estaba en la casa abandonada y una energía incontrolable no le dejaba mover por un momento, sin embargo, de manera inexplicable logro reaccionar y correr y correr hasta llegar a casa.

Su familia no lo podía creer y solamente dijo que entonces todo lo que en el pueblo contaban era verdad sobre los seres que hacían su aparición en algunos lugares de aquel sector y más aún en las casas abandonadas.

Fin

Investigación, texto y redacción: Robert Paredes 2022

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