LAS RONDAS NOCTURNAS EN TELIGOTE.

Iglesia central de la comunidad de Teligote

Allá por los años 60s y 70s. muchos sectores del cantón Pelileo eran azotados por la delincuencia, los ladrones a partir de las 5 de la tarde ya estaban cometiendo sus fechorías en las casas o a su vez en los alrededores de las zonas pobladas de las parroquias y caseríos, este es el caso del sector de Teligote perteneciente a la parroquia Matriz de Pelileo, don Renan Calderón  morador de este sector en mención nos narra algunos  pasajes de estos acontecimientos que han suscitado desde tiempos memorables y que quedan grabados en la memoria social para que las nuevas generaciones hagan manifiesto de estas actividades cotidianas, con las cuales han logrado combatir el cuatrerismo y en la actualidad hay paz y armonía entre los pobladores.

Don Renan Calderón adulto mayor de78 años de edad de Teligote

En los diferentes sectores de Pelileo la gente vivía atemorizada por la ola de delincuencia que existían en ese entonces, el cuatrerismo hacía de las suyas, robaban, golpeaban y hasta violaban.  Estos acontecimientos eran el común de todos los días, en especial a eso de las 5 de la tarde era desgarrador escuchar los gritos de auxilio y desesperación ya que en algún lugar las familias eran víctimas del hurto de sus bienes que con tanto esfuerzo lo habían adquirido. La gente ya estaba cansada de tanta maldad que en ese entonces existía más sin embargo se sentía impotente ya que al no poder tener ninguna manera para defenderse se limitaba a mirar y tratar cuidar cada uno los bienes que poseía, y en el mejor de los casos  se podían cuidar entre los vecinos más cercanos; hay que tomar en cuenta que en ese entonces los pobladores eran pocos y por ende las casas del vecindario eran alejadas una de otras, esto hacía que los rateros tengan más comodidad para cometer sus fechorías. 

Sin embargo, la desesperación de los pobladores hizo que vayan organizándose y creando alternativas para precautelar el bienestar de la población. Según datos recopilados de actas de 1863 de la parroquia Huambaló en ese lugar se creó una organización social la tenía la grata tarea de arremeter a la delincuencia, claro de su sector, pero con estos antecedentes y al ver los resultados excelentes que tenía en dicho sector y al ver la manera en empezaron a cuidar de los pobladores ante el cuatrerismo, es ahí donde las personas incondicionalmente salían todas las noches a recorrer los sectores de su territorio y precautelar los bienes de la población, aparecen las rondas nocturnas. Los sectores aledaños fueron replicando dicho accionar se organizaban y salían a las rondas. En estos relatos manifiestan que a partir de las 7 de la noche salían a recorrer todos los sectores que correspondían a circunscripción territorial y así podían controlar que todo esté en orden y sin ningún contratiempo. 

En Teligote la unión y la dedicación de sus pobladores hizo que al igual que muchos lugares de Pelileo la gente se arme de valor y salgan a las rondas nocturnas, Don Renan cuenta que los compañeros con quienes les tocaba salir a realizar las rondas salían con poncho y gorra de lana de borrego, bufandas, botas de caucho y armados con un machete y los famosos cabrestos, eran las únicas armas con que contaban para defenderse y en algunos casos capturar a quien esté cometiendo algún acto ilícito.

Luego de largas jornadas de sesiones entre los pobladores llegaron a la decisión de que todos los moradores tenían que salir una noche a la ronda cada 15 días, esto era inapelable ya que el bien era para todos, y los que no podían salir o no querían eran sancionados con una multa que servía para invertir en la misma organización, ya sea en alimentación o gastos que tenían los directivos para salir a gestionar, sea en Pelileo o en Ambato.

Se reunían en la puerta de la iglesia las diez personas que estaban delegadas para el patrullaje, el cumplir con la ronda nocturna era la única manera de salvaguardar la propiedad familiar y comunal. Las rondas eran el mejor accionar de la población ante la delincuencia que estaba ganando territorios. Entonces la estrategia de las rondas eran; desde el centro de Teligote se dividían en dos grupos para cubrir más territorio, pero siempre se mantenían en contacto ya que en determinado tiempo se encontraban en lugares estratégicos, y a horas que fijaban entre los comuneros, y si en el lapso de unos minutos el uno o el otro grupo no aparecían empezaban la búsqueda para reportar alguna novedad o por si al grupo algo le pasó, esto lo hacían todos los grupos que estaban en guardia y claro como buenos estrategas, todas estas alternativas de cuidarse entre los ronderos también conversaban en las sesiones que mantenían cotidianamente en el sector, esto lo hacían para seguir mejorando sus estrategias y obtener buenos resultados. Esta actividad lo cumplíamos hasta los años 90s, sin embargo, en la actualidad hay pocas personas las que realizan las rondas, pues la policía nacional ha tomado las riendas de esta actividad y hay resultados favorables para la población y no escucha con frecuencia actos ilícitos en el sector.

Entre las anécdotas de esta Actividad nos cuenta que en la rutina de sus rondas una noche de luna llena, la cual tenía al sector con una claridad impresionante, a eso de la una dela madruga caminando por los chaquiñanes, tomando en cuenta que en esa época aun no existía el alumbrado público, los ronderos iban conversando de algunos temas de interés colectivo cuando a lo lejos divisaron una sombra que movía muy sigilosamente de un lado a otro al ver este evento los ronderos se quedaron sin aliento ya que el miedo se apoderó de ellos, pese a que estaban cinco compañero el temor  era inevitable, dice que entre ellos pensaron que era algún delincuente que se dio cuenta de la presencia de ellos y quiere llamara la atención para despistarlos, en ese momento aunque con temor sobre lo que podía acontecer, empezaron a tomar ubicaciones para arremeter contra el intruso y lograr capturarlo ya que era el objetivo de los patrullajes, como todos unos estrategas militares empezaron acercarse hacia el objetivo y lograr su captura los unos por la derecha los otros por la izquierda, ose por todos los lados seguían acercándose al ser que seguía moviéndose entre las ramas, con la luz de la luna llena incluso aparecían sombras que simulaban estar algunas personas, paulatinamente los ronderos estaban ya cerca del objetivo y de un salto arremetieron al ser que estaba ahí, unos gritaban ya lo tengo otro decía agárralo no le dejes ir y el otro salió con una carcajada diciendo cuidado que no escape no se escape decía al darse cuenta que todos se abalanzaron hacia ese ser que en realidad era un burro que había zafado de su lugar de pasto y estaba enredado entre las ramas  de guanto y sauco que había en ese lugar, al darse cuenta de dicha hazaña todos se sentaron a reír y acordarse de todo lo que pensaban antes de dar con el pobre animal, que lo que estaba es resignado amanecer en ese lugar ya que no se podía desenredar de aquello arbustos.

Don Seferino Ramos adulto mayor de 77 años de edad de Teligote

En otra ocasión Don Seferino Ramos manifiesta que en efecto habían logrado la captura de dos delincuentes que estaban hurtando unos puercos, esto era como a eso de las 11 de la noche manifiesta. Los delincuentes al darse cuenta de la presencia de los ronderos soltaron a los puercos y emprendieron la carrera, pero como nosotros éramos más que ellos lo perseguimos hasta lograr capturarlos para darle su merecido castigo y luego de recuperados los puercos ya pasados casi una hora de lo acontecido lo llevamos a los calabozos de la comunidad para que  en la mañana sean puestos  a órdenes de las autoridades competentes.  

Don Renán y don Seferino en el lugar donde eran las reuniones para salir a la Rondas

En la actualidad ya adultos mayores don Renán y don Seferino cautivan con sus historias y hazañas que vivieron, ya que a más de haber contribuido con la paz y el orden de la comunidad en la actualidad están dando su testimonio de historias y acontecimientos que son importantes para construcción de la memoria social de la colectividad de Teligote y del cantón mismo, porque de manera ineludible deben ser conscientes que los adultos mayores están llenos de conocimiento empírico sí pero que pueden ser el inicio de una investigación profunda y poder recopilar historias que fomente al conocimiento de nuestra cultura y tradiciones que han sido parte fundamental para bienestar colectivo. Hay que tomar en cuenta también que la actividad de las rondas nocturnas se dio por la inoperancia de las autoridades pertinentes y ante la necesidad de precautelar el bien común.

FIN

Redacción e investigación: Robert Paredes

Fecha: Septiembre del 2022

Fotografía, Ilustración: Robert Paredes

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